El MicroUSB 3.0 que estrena el Galaxy Note 3






Aunque durante bastante tiempo hemos tenido como un estándar el conector microUSB para transferir información entre ordenador y terminal, así como para cargarlo, con la llegada del Galaxy Note 3 se rompe la hegemonía de este conector. Y es que aunque no siempre sea al gusto de todos, prácticamente todo evoluciona y este nuevo terminal incorpora el nuevo puerto Micro USB 3 que conlleva ciertas mejoras con respecto a su predecesor.

Unas mejoras que van algo más allá del puro cambio estético y de marketing, aunque parezca mentira. Evidentemente vamos a tener un incremento importante en la velocidad de transferencia de datos, algo que sin duda ya supone una ventaja bastante considerable. Transferir música, vídeos y otro tipo de datos será mucho más rápido ahora. Aunque ojo, todo y que el nuevo puerto permite velocidades superiores a las actuales, esto también se verá condicionado por el almacenamiento que escoja el fabricante para equipar el terminal.

También obtendremos mayores velocidades a la hora de cargar el terminal desde un ordenador. Esto, aunque parezca poco práctico, también puede suponer una ventaja importante para todos aquellos que padecemos el quedarnos sin batería en los momentos más oportunos. Siempre con el cable encima, al menos tendremos la alegría de poder cargar de manera más eficiente nuestro terminal. Hasta ahora los puertos USB 2.0 daban 500mA, y ahora los USB 3.0 proporcionan 900mA lo que supone 80% más rápido.





A diferencia de otro tipo de conectores, este nuevo estándar nos da la tranquilidad de guardar compatibilidad con el anterior microUSB, con lo que si por cualquier motivo perdiésemos el cable, podríamos seguir usando el tipo anterior. Algo que no obliga a renovar cargadores y demás accesorios que funcionen con el anterior conector. Al igual que con algunos discos duros externos, con el microUSB 3 se puede usar tanto el nuevo conector como el anterior.

De momento el único terminal que lo incorpora es el Note 3, como hemos comentado al principio. Dado el tamaño y forma del conector, es más que posible que no se extienda demasiado en terminales de tamaño más o menos estándar, pero es más que probable que sí que se acabe implementando en phablets y tablets como norma. Las ventajas que supone son jugosas, y en el caso de este tipo de terminales, el tamaño del conector no supondría un factor limitante.