Sony Xperia Z1: Análisis y experiencia de uso


Cuando en enero de 2012 Sony presentó el Xperia S estaba arrancando una nueva carrera en la que se desligaba de Ericsson y comenzaba su escalada hacia las posiciones más privilegiadas en la tabla de fabricantes de smartphones. Sony-Ericsson no brilló mucho, y Sony quería corregir eso....


Tras el Xperia S llegaron en la gama alta el T, el Z y finalmente este Z1, que recopila todo lo que Sony ha ido haciendo con sus diseños, mejoras y tecnologías en el mundo móvil. Hemos podido probar durante varios días el Sony Xperia Z1 y os contamos cómo ha sido la experiencia.....


Materiales y diseño


Sony mantiene la línea de diseño que comenzó con el Xperia Z en este nuevo Z1, destacando una forma rectangular dominada por bordes curvos para aprovechar al máximo el espacio en un móvil con una pantalla de 5″. Tanto el frontal como la parte trasera están fabricados en Dragontrail, la versión japonesa del Gorilla Glass, que es más resistente a golpes pero se comporta algo peor frente a arañazos. Este diseño con cristal delantero y trasero le confiere al Xperia Z1 un toque elegante y de acabado muy premium.




Es inevitable la comparación con el Xperia Z, y no podemos evitar notar algo aquí que llama mucho la atención. Ambos cuentan con una pantalla de 5″, pero el Z mide 139 x 71 x 7.9 mm y el Z1 se va hasta los 144 x 74 x 8.5 mm. Tenemos así 5 milimetros más de alto, 3 de ancho y 0.6 de grueso. El grueso casi no se aprecia y el ancho poco, pero en el alto la diferencia es más que considerable. Esto es debido a una batería muy superior y a la tecnología incorporada en la nueva cámara de 20.7MP, que hacen que crezca considerablemente. Es un compromiso muy serio al que se ha enfrentado Sony, y han decidido aumentar el tamaño para conseguir más batería y mejor cámara. Una decisión complicada, pero cuando lleguemos al apartado de batería veréis que realmente merece la pena, porque es de los puntos más fuertes de este smartphone.




El Xperia Z1 es también resistente al agua, pero incorpora dos novedades muy interesantes. Por un lado nos encontramos con que el conector de audio jack ya no tiene pestaña protectora, igual que hicieron en el Xperia Z Ultra. Esto no afecta a la resistencia al agua, y no nos obliga a tener que abrir y cerrar la pestaña cada vez que queremos conectar y desconectar los auriculares, perfecto para situaciones como la de escuchar música en la piscina, donde es fácil no cerrar bien la pestaña y que acabe entrando agua en el móvil. Por otro las pestañas se han mejorado mucho, son de mejor material y mucho más resistentes y fáciles de abrir y cerrar, lo cual se agradece enormemente.




En el lateral derecho está el botón de encendido y debajo las teclas de volumen, con la pestaña que da acceso a la tarjeta microSIM justo encima. El lateral derecho tiene las pestañas para la tarjeta microSD y para el conector microUSB, con un nuevo conector magnético que queda al aire sin pestaña, pensado para un dock cargador que no requiere abrir la pestaña dedicada al microUSB cuando queremos cargar la batería. La parte superior tiene el conector jack sin pestaña y la inferior el nuevo altavoz, mucho más grande y de mejor calidad que el que tenía el Z.
Interfaz Sony


Poco se puede añadir a este apartado con respecto en lo que he comentado en reviews anteriores de terminales Sony como la del Xperia Z. La interfaz Sony no ha evolucionado mucho, y de hecho nos encontramos con pequeñas novedades no demasiado llamativas, pero aún así interesantes.




La interfaz de Sony es sencilla y sin complicaciones, y a mi parecer bastante atractiva. Comparando con otras como las de Samsung o LG esta es más seria y elegante, y su funcionamiento fluido. Quizás sea porque me gustan las cosas sencillas y sea de la opinión de que si queremos algo más complejo podemos recurrir a Google Play y sus grandes launchers alternativos, pero la interfaz de Sony me parece muy acertada.


Un de las novedades más destacables es que los menús del lanzador de aplicaciones se eliminan, añadiendo uno lateral que sólo queda visible tras un desplazamiento lateral hacia la izquierda. Esto limpia mucho la pantalla y elimina botones y menús que hacían poco limpio este menú de aplicaciones. Una decisión acertada a pesar de tratarse de un cambio menor.




Por lo demás muy poco que destacar, la evolución es mínima y han mantenido lo que ya funcionaba. Podemos añadir widgets al escritorio y a la pantalla de bloqueo, crear carpetas arrastrando un icono encima de otro y reorganizar todo fácilmente.
Rendimiento


Excelente. Desde el primer encendido del Xperia Z1 uno se da cuenta de que es un teléfono que va fino y fluido, sin lags ni tiempos de espera innecesarios que hacen que el uso de día a día sea molesto. Esto puede parecer de cajón, pero no sería la primera vez que nos encontramos con un smartphone de gama alta capaz de mover los juegos más potentes pero que tiene dificultades para pasar del escritorio al menú de aplicaciones.


No cabría esperar menos de un smartphone con un chipset Qualcomm MSM8974 Snapdragon 800 con procesador quad-core a 2.2 GHz Krait 400 y procesador de gráficos Adreno 330. Sobre el papel estamos ante lo más potente que se puede conseguir hoy en día en el mercado junto con los Exynos 5 Octa de Samsung, así que sólo podemos esperar buenas palabras del rendimiento de este terminal.


Efectivamente todo es correcto, el uso común del día a día, aplicaciones y juegos potentes, no hay ningún problema. De hecho ahora nos encontramos más con la situación contraría en la que la tecnología ha evolucionado por encima de los requisitos, y tendremos que esperar juegos y aplicaciones que requieren la potencia que pueden ofrecer los smartphones de esta nueva generación. Desde luego en potencia y rendimiento no se van a quedar anticuados pronto.


Aquí tenéis algunos resultados para que le echéis un vistazo los amantes del benchmark:


Pantalla


La pantalla del Xperia Z1 es igual en tamaño y resolución que la del Xperia Z, nada cambia aquí, ambas son de 5″ con una resolución FullHD de 1920 x 1080 píxeles, lo que les da una densidad de 441 PPI. La novedad de la pantalla del Xperia Z1 viene en el uso de dos nuevas tecnologías que ya el Z Ultra introdujo, Triluminos y X-Reality.




El fin de la tecnología Triluminos es mostrar una mayor gama de colores, o mejor dicho, una gama de colores más vivos y definidos, mejorando además el brillo y el contraste del panel. La parte de la que se encarga Triluminos es la del color, y la verdad es que se nota cuando lo comparamos con el Xperia Z, una gran mejora. El blanco sigue sin ser un blanco puro, pero es de los que más se acerca a este dentro de los smartphones.


X-Reality es un motor de procesamiento gráfico que se encarga en tiempo real de analizar la imagen que se muestra en la pantalla y mejorarla, centrándose sobre todo en la nitidez y la reducción de ruido. Básicamente detecta lo que está entrando y modifica la salida hacia la pantalla añadiendo y renderizando píxeles que faltan, lo que se nota especialmente en la nitidez, mejorando bordes y detalles.


¿Se nota todo esto? Pues la verdad es que la pantalla del Xperia Z1 es muy buena, con mucha calidad de color, brillo y contraste. La única pega sigue siendo el ángulo de visión, inferior al de la competencia. Dependerá del usuario que esto sea o no una pega. En mi caso no suelo mirar el móvil de lado, y rara vez me veo afectado por esto, pero es algo que está ahí y hay que destacarlo.
Cámara


Debido a que esta es una de las principales novedades del Xperia Z1 hemos dedicado un artículo entero a la cámara de 20.7 Megapíxeles de este terminal. En este hacemos pruebas de fotografía y vídeo, y como conclusión sacamos que su funcionamiento es bueno (muy bueno en en condiciones de baja luminosidad), pero queda a falta de una actualización en software que Sony tiene que hacer. La compresión JPEG deja mucho que desear, y aunque los colores y contraste sean buenos, la nitidez es bastante regular. Afortunadamente esto es algo que se soluciona mediante software, así que Sony está a tiempo de corregirlo.




Por otro lado aquí si es importante hablar de otra de las novedades de esta cámara. En el Z1 lo que antes eran modos de fotografía ahora son aplicaciones. Es decir, podemos acceder al manual, un modo con efectos con realidad aumentada o barrido panorámico a través de estas aplicaciones. Y lo bueno es que Sony tiene un SDK libre con el que los desarrolladores pueden crear sus propias aplicaciones para esta cámara, una muy buena idea para darle movimiento y variedad.


Una de las más interesantes es Social Live, que permite hacer streaming directamente desde nuestra cámara a través de Facebook. Es decir, podemos emitir hasta 10 minutos en directo desde la cámara y compartirlo con los límites que queramos (un amigo, grupo, todos…). Además se activarán likes y comentarios para que la gente pueda interactuar en vivo con esta retransmisión, que a su vez quedará grabada para que se pueda acceder posteriormente. Además según Sony habrá próximamente disponiblidad para páginas de Facebook, lo cual le dará mucha más vida.




Es uno de los ejemplos de lo que se podrá hacer con estas aplicaciones, y seguro que a muchos desarrolladores se les ocurren cosas geniales.
Sonido


El sonido de auricular de los smartphones Sony suele ser muy bueno, pero no ocurre lo mismo con el altavoz externo, que suele dar más problemas. Esto era especialmente notable en el Xperia Z, que debido a ser el primero con resistencia al agua tuvo que cargar con la pega de un altavoz mal diseñado con poco volumen y que no sonaba excesivamente bien.




Afotunadamente el Xperia Z1 soluciona este problema con un altavoz mucho más grande en la parte inferior del móvil. Como pega aumenta el tamaño del teléfono, pero se oye mucho mejor y mucho más fuerte.


En cuanto al sonido de auricular es de muy buena calidad. Por alguna razón no encuentro ningún terminal Android que supere en volumen de auricular a dispositivos con iOS o Windows Phone, y eso acaba repercutiendo en la calidad porque necesitas volúmenes muy cerca del máximo en muchas ocasiones, lo cual hace que aumente la distorsión. En cualquier caso el sonido del Xperia Z1 es de muy buena calidad, y no podemos decir nada negativo sobre él, con un buen equilibrio ente medios y agudos y una respuesta en graves potente.
Conectividad


En este apartado nos encontramos lo que cabría esperar de cualquier teléfono de gama alta moderno con Android. Además de contar con conectividad 4G, el Xperia Z1 tiene microSIM, slot microSD, altavoz externo, salida de auriculares jack de 3.5″, WiFi 802.11 a/b/g/n/ac, WiFi Direct, DLNA, Bluetooth 4.0, microUSB 2.0, soporte OTG, MHL, radio FM, GPS, GLONASS y por supuesto NFC.


Aprovecho un momento para hablar algo acerca del NFC. Durante estos días Apple ha presentado sus nuevos iPhone 5C y 5S. Uno de los rumores que habían corrido por la red es que contarían con soporte NFC, lo cual finalmente no se ha cumplido. Tras este anuncio vivimos una cierta desilusión por parte de muchos usuarios de NFC que opinan que hasta que Apple no incorpore esta tecnología no se hará popular. Lo cierto es que ya está funcionando, y lo encontramos en muchos más sitios de lo que pensamos.


Sony es una de las compañías que más esfuerzo está poniendo en la implementación del NFC, y todos sus nuevos accesorios llevan incorporado NFC. Siempre podemos optar por parear estos accesorios al móvil mediante Bluetooth o WiFi direct siguiendo el proceso clásico, pero con NFC se hace en un segundo y sin ningún esfuerzo. Yo lo estoy usando ahora con el nuevo objetivo QX10 de Sony y con un altavoz Bluetooth, y NFC es una ventaja enorme. No hay que esperar a que se haga más popular, ya hay muchas aplicaciones que sacan partido del NFC. Si es cierto que con el tiempo llegará a más sitios y se sacará más provecho, pero ya podemos usar NFC para muchas cosas.
Batería


Cuando un fabricante decide y consigue poner una batería de 3000 mAh en un smartphone es siempre motivo de celebración. Hay que tener en cuenta que, con la misma pantalla, el Xperia Z1 tiene casi un 30% más de batería que el Xperia Z, que no era el mejor pero sí conseguía muy buenos resultados.


La batería del Xperia Z1 es una auténtica gozada. En nuestras pruebas ha llegado a aguantar casi 17 horas gastando el 60% de la batería con un uso bastante intensivo de uso del GPS, música, pantalla, navegación por Internet, redes sociales y alguna llamada. Poco a poco se va notando que la batería se estabiliza aún más y mejora su rendimiento, pero desde el principio uno se da cuenta de que 3000 mAh da para mucho.


Hemos conseguido aguantar 24 horas enteras con la batería de este móvil en un uso normal del teléfono, sin abusar de la pantalla y extras como el GPS o el uso como reproductor de música, pero navegando por Internet, usando redes sociales y haciendo fotos.




El tamaño del móvil se ve penalizado por el aumento de la capacidad de la batería, pero creo que es algo justificable si nos va a ayudar con uno de los mayores problemas de los smartphones hoy en día.
Experiencia global y conclusiones


El Xperia Z1 es claramente una evolución del Xperia Z que presenta como principales novedades una cámara de 20.7MP, batería de 3.000 mAh, mejores pestañas para conectores y jack de audio sin esta, mejora de la tecnología de pantalla con Triluminos y X-Reality y un aumento de procesador y gráfica. ¿Suficiente para venderse como nueva generación? Desde luego que sí.




La mayor pega que vemos por ahora en este Xperia Z1 es que Sony necesita actualizar urgentemente el procesamiento y codificación JPEG de las imágenes. La cámara es excelente, y se nota que estamos haciendo uso de la tecnología de cámaras compactas en detalles como el funcionamiento en condiciones de baja luminosidad, pero la definición y detalle se quedan algo por detrás de lo que podríamos esperar. Afortunadamente esto se corrige por software y están más que a tiempo de hacerlo.




La batería del teléfono es una gozada y nos permite llegar al final del día sin problemas aún dándole un uso intensivo al terminal, lo cual es básico hoy en día en un mundo en el que la alimentación de los móviles es uno de sus mayores problemas. Con esos 3.000 mAh Sony ha acertado, a pesar de tener que sacrificar el tamaño del teléfono y hacerlo más grande. El próximo paso será reducir al mínimo los perfiles sin reducir batería, pero por ahora nos conformamos con esto.




El uso del día a día es perfecto, rinde bien y funciona sin ningún tipo de problemas. Es una perfecta combinación entre smartphone de día a día y uso multi